
Note: There is a poll embedded within this post, please visit the site to participate in this post's poll.
La última es tan última que todavía ni ha sido, con que imagínense si es última. Jupiter Ascending, la película de los hermanos Wachowski que se estrenará el próximo julio, llevará en España y Latinoamérica el título de El destino de Júpiter. En el mercado angloparlante tendrá un nombre tan elegante como «Júpiter ascendiendo», pero sus distribuidores en estas latitudes del mundo han decidido que aquí nos les vale, seguramente por el gerundio y porque el verbo «ascender» es más bien rebuscado.

Imagen: Aaron Sims Company / Village Roadshow / Warner Bros.
No es que no hayan caído en las connotaciones, por supuesto. En que «ascender» evoca un ascenso al trono —el de la protagonista, que se llama Júpiter y en efecto aspira a un trono— y a la par el tránsito celeste del planeta homónimo, lo que parece apropiado en una space opera que tiene lugar en el Sistema Solar. O en que «ascend» se traduce a este mismo efecto como «ascender», ya que en español también se asciende al trono y Júpiter asciende. No. Es que pasan. Los efectos retóricos del título les dan igual si lo pueden sustituir por uno sin ellos, más directo, más ramplón. Más vendible a costa de ser peor, resumiendo. Y si es con expresiones ya convencionalizadas en el lenguaje de los títulos cinematográficos en español —«el destino de X», «X como puedas», «un X de muerte», etcétera—, mejor que mejor. ¿Para qué dejar que el espectador se deleite con un título lírico pero más exigente, pudiendo poner uno para dummies y que los dummies paguen su entrada sin incómodas reflexiones previas?
Hoy queremos conocer precisamente la opinión de los dummies, con perdón, y saber cuál es el título de película que peor ha sido traducido en España. No aquellas que han recibido un título más diferente del original, ojo, ni aquellas terriblemente tituladas precisamente porque se llaman igual que en su versión original. De las que se han traducido peor. La que sigue, por tanto, es una lista subjetiva y llena de omisiones, porque ejemplos hay miles y podríamos pasarnos aquí el día entero. El lector que no encuentre en nuestra lista el ejemplo de su (dis)gusto, ahí tiene el post de comentarios.
______________________________________________________________________________________________
Brokeback Mountain / Brokeback Mountain (en terreno vedado)
Y empezamos con un ejemplo no de traducción, sino de adición, que ilustra a la perfección ese paternalismo interesado con el que las distribuidoras retitulan sus películas en España. Brokeback Mountain (en terreno vedado) no se tituló de otra manera, qué va. Solo faltaba, cambiarle el nombre a la montaña. No, lo que hicieron fue añadirle al título «en terreno vedado». Como diciendo que cuidado, los personajes se adentran en un terreno vedado, metafóricamente hablando. No sea que nadie se pensara que era una película en la que los personajes no se adentraban en un terreno vedado, metafóricamente hablando. Y no fuese a verla nadie, creyendo que era un documental sobre una montaña muy bonita que se llama Brokeback y unos cowboys que se enamoran pero no pasan a mayores.

–¿Te apetece ir al terreno vedado, Jack? –No, me apetece tomar té toda la tarde, Ennis. Imagen: Focus Features / River Road Entertaiment.
______________________________________________________________________________________________
Shaun of the Dead / Zombies Party (una noche… de muerte)
Otro ejemplo muy estúpido, el de Shaun of the Dead. Es un juego de palabras, vale. Entre «Shaun», el nombre del protagonista, y «Dawn (of the Dead)», la histórica película de George A. Romero. Y como juego de palabras que es, no se puede traducir. Vale también. Pero de no poder traducirla a ponerle Zombies Party, media un trecho. Para empezar porque en la película había zombis, pero no party. Party ninguna, que sepamos. Y, sobre todo, porque descartar un título en inglés para ponerle otro en inglés, pero gilipollas, es, en efecto, muy gilipollas. Y no te digo ya si le añades después «una noche… de muerte» así, con sus puntos suspensivos y su «de muerte». Sin complejos. Total, solo es la mejor comedia que se ha hecho jamás sobre zombis, sin duda la mejor película de Simon Pegg y Nick Frost y aparece con frecuencia en los top cien y top cincuenta de las mejores cintas de la historia. Para qué nos vamos a romper la cabeza.

Simon Pegg se entera de cómo se llama Shaun of the Dead en España. Imagen: Universal Pictures / Studio Canal / Working Title Films.
______________________________________________________________________________________________
Star Wars / La guerra de las galaxias
¿Qué galaxias, a ver? La galaxia. Solo había una. ¿Y qué guerra? Guerras. Varias. Plural. Wars. Pasando por alto que lo correcto habría sido decir guerras «estelares» y no mencionar la galaxia, ¿por qué se tradujo como «la guerra de las galaxias» si lo correcto habría sido «las guerras de la galaxia»? ¿Por qué respetar los términos, pero cambiando sus cantidades de forma tan absurda? ¿Porque en la primera película solo salía una guerra? ¿Es por eso? Una pista, linces del departamento de ventas, virtuosos del fino arte de saber más que el médico: era el capítulo IV. Lo ponía en letras bien gordas nada más empezar. Y Leia menciona poco después que antes de los hechos de la película tuvieron lugar las Guerras Clon. Que acabaron saliendo en una precuela, por cierto. Por eso George Lucas dijo «guerras», no «guerra». Porque eran varias. De verdad, es que el título original tenía solo dos palabras. Dos. Es hasta complicado meter la pata en las dos.

–Su carencia de fe en George Lucas resulta molesta. Imagen: Lucasfilm / Twentieth Century Fox.
______________________________________________________________________________________________
Some like it hot / Con faldas y a lo loco
Le pasa lo mismo que a la anterior, que por su antigüedad y consagración cuesta un poco ver la tontería del título. Y eso que este es bastante peor porque, piénselo: Con faldas y a lo loco. Abstraiga y piense, de verdad: Con faldas y a lo loco. O repítalo mucho, para que pierda sentido en su mente y lo consiga ver con perspectiva. Con faldas y a lo loco, Con faldas y a lo loco, Con faldas y a lo loco.
¿Ya lo ha visto? Bien. Sigamos.

–¿Tú llevas faldas? –Sí. ¿Y tú vas a lo loco? –Sí. –Pues perfecto. Imagen: Ashton Productions / Mirisch Corporation.
______________________________________________________________________________________________
Beetlejuice / Bitelchús
No es que necesite aclaración, pero en fin. «Beetle», escarabajo. «Juice», jugo. «Beetle juice», jugo de escarabajo. Y suena como «Betelgeuse», que es una estrella razonablemente famosa. Ja ja, hace risa. En español podrían haber buscado otro juego de palabras, como hicieron con Eduardo Manostijeras, o ceñirse al original, pero no. Tiraron por la calle de en medio y mira, Bitelchús. Con dos cojones. Menos mal que quien lo hizo no se encargó también de traducir otras películas cuyos nombres refieren seres de fantasía, porque tela. La famosa niñera voladora se llamaría «Meripopis», el simio gigante «Quincón» y el ogro verde, «Esrrec».

–¡¿Acaso te llamo yo a ti Yina Deivis?! Imagen: Geffen Company / Warner Bros.
______________________________________________________________________________________________
Police Academy / Loca academia de policía
Police Academy. Loca academia de policía. Pues bueno. Pues vale.

–Disculpe, señor, ¿es la academia de policía normal? –No, es la loca. –Ah, mis disculpas. Imagen: The Ladd Company / Warner Bros.
______________________________________________________________________________________________
Death at a Funeral / Un funeral de muerte
A ver una cosa, amigos que traducís esto. «Death at a funeral», una «muerte en un funeral», es algo singular, porque a los funerales se va ya a muerto y normalmente –normalmente– no se suele morir nadie más. Por eso es contradictoria, presenta contraste y tiene gracia. «Un funeral de muerte», en cambio, no es más que un funeral. De muerte, en efecto, porque los funerales es lo que tienen. Que son de muerte. Por eso es una expresión sin contradicción, sin contraste, sin gracia. ¿De verdad era tan determinante eliminar la original?

–¡¿Dónde está mi peluca rubia?! Imagen: Screen Gems / Sidney Kimmel Entertainment / Wonderful Films.
______________________________________________________________________________________________
Weekend at Bernie’s / Este muerto está muy vivo
En esta ocasión sí que tirasteis de contraste, mira tú. Y sin que nadie preguntase. La película original se titulaba Weekend at Bernie’s, algo así como «un fin de semana en casa de Bernie», pero se conoce que resultaba muy largo y decidisteis que era mejor ponerle Este muerto está muy vivo. Que, además de casi igual de largo, es diez veces más estúpido. Enhorabuena.

–¡Eh, este muerto está muy vivo! –¡Este muerto está muerto, no diga usted estupideces! Imagen: Gladden Entertaiment.
______________________________________________________________________________________________
As good as it gets / Mejor… imposible
Atropello sutil, pero atropello. Esta magnífica comedia de James L. Brooks recibió en inglés el título de As Good as It Gets, una línea que dice el propio protagonista cuando se da cuenta de que, pese a su carisma extravagante y sus muchas movidas mentales, su situación psíquica es precisamente así, «as good as it gets». Es decir, tan decente como le es sencillamente posible, tan buena como puede llegar a ser, pese a que no sea muy buena. ¿Complicado de traducir al castellano de forma directa y sencilla, sin recurrir expresiones tan imprecisas como «es lo que hay», por ejemplo? Estamos de acuerdo. Pero es que a lo mejor esta era la ocasión dejarse de literalidades y ejercitar la creatividad, esa que sin embargo fluye tanto cuando no hace falta. En cierto modo, Mejor… imposible es el peor título que podría recibir esta película, por no hablar de los aparentemente inevitables puntos suspensivos. En España solemos decir «mejor, imposible» cuando algo es inmejorable por su calidad suma, y no precisamente porque esté falto de calidad, como ocurre en este caso con la expresión en inglés. Cosas del castellano y del uso que le damos sus hablantes, que somos rebuscaditos. Qué le vamos a hacer. Deal with it, que diría un angloparlante. Que, aclaramos, no se traduce como «trata con ello», sino como «arréglatelas», «apechuga» o incluso «te jodes», dependiendo del contexto. Por si nos está leyendo algún distribuidor.

–Carol, soy mejor imposible. –Mira que lo dudo, Melvin. Imagen: TriStar Pictures / Gracie Films.
______________________________________________________________________________________________
Dr. Strangelove, or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb / ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú
Sin comentarios. O sí, pero solo uno: en gran parte de Latinoamérica, esta comedia se tituló Dr. Insólito, o Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba, pero en España alguien decidió que era mejor poniendo títulos que Stanley Kubrick. Nada más que añadir.

–¿A dónde dice que volamos? Imagen: Columbia Pictures / Hawk Films.
______________________________________________________________________________________________
Eternal sunshine of the spotless mind / ¡Olvídate de mí!
Ah, qué bonitos versos aquellos de Alexander Pope. «How happy is the blameless vestal’s lot! / The world forgetting, by the world forgot. / Eternal sunshine of the spotless mind! / Each pray’r accepted, and each wish resign’d». Tanto que Michel Gondry eligió uno de ellos para titular la que seguramente es su mejor película, Eternal Sunshine of the Spotless Mind, y le dio a Kirsten Dunst un discursito en el que lucirlos. Esta cinta hermosa y lírica, Oscar y BAFTA al mejor guión en 2004, podría haberse titulado en España «El brillo eterno de la mente inmaculada», pero no. Alguien, momentos antes de quedarse tan ancho, decidió que era mejor que se llamase ¡Olvídate de mí! porque total, salía salía Jim Carrey.

–La culpa es tuya por ser Jim Carrey. –Pues tú serás Kate Winslet pero mira qué pelos. Imagen: Focus Features / Anonymous Content.
______________________________________________________________________________________________
Ai no korîda / El imperio de los sentidos
Porque la traducción literal es infinita, infinitamente mejor.

El imperio de los sentidos. Sí. Ya. Imagen: Argos Films / Oshima Productions.
La naturaleza no deja de sorprendernos. Ya se conocían casos bastante escalofriantes de parásitos capaces de adueñarse de la voluntad de su hospedador con el fin de asegurar la continuidad de su ciclo de vida. Parece salido de una novela de ciencia ficción o un remake de “The walking dead”, pero nada más lejos cerca de la realidad.
Las esporas de Ophiocordyceps unilateralis son capaces de entrar en el cerebro de la hormiga Camponotus leonardi y manipular su comportamiento para dispersar sus esporas. Un protozoo llamado Toxoplasma gondii, causante de la temida toxoplasmosis, hace que los ratones pierdan su miedo innato a los gatos modificando la respuesta al olor de la orina de este.

Los ratones y ratas se acercarán a los gatos en vez de huir de ellos, con lo cual la probabilidad de que sean cazados es mayor y, por tanto, de poder completar su ciclo de vida en el intestino del felino. Otro hongo patógeno, Puccinia monoica, inhibe la floración de su huésped y crea pseudo-flores cargadas de células del parásito, capaces de confundir a los insectos que la polinicen y puedan dispersar las esporas. Algunas bacterias patógenas son capaces de alterar el perfil de compuestos orgánicos volátiles liberados por las plantas hospedadoras para atraer a insectos que sirvan como vectores bacterianos.
El caso del gusano crin de caballo es bastante curioso. Os lo voy a contar. Veréis:
Se trata de un nematomorfo, un tipo de gusano parasitoide, ecológica y morfológicamente muy similar a los nematodos. Recibe este nombre porque se asemeja a un pelo grueso de caballo, de ahí lo de “crin de caballo”. Son bichejos que nacen y viven en los arroyos. Les encanta el agua. En forma de larva, entra en los insectos que se aproximan a beber (grillos y saltamontes). Una vez dentro, campa a sus anchas. Empieza a crecer nutriéndose de los tejidos del insecto. Puede alcanzar hasta 30-50 cms de largo (si se pisa un extremo del gusano, el otro se levanta como si fuera una serpiente!) . Después de un tiempo, cuando ya ha madurado decide que ha llegado el momento de cambiar de huésped, pero ¡oh sorpresa! Aquí viene el problema. Está encerrado dentro de un grillo y él necesita volver al agua. Hmmm, no es tanto problema; basta con reprogramar el cerebro del insecto, buscar un arroyo, un río o cualquier lugar donde haya agua y obligarlo a saltar, a pesar de que los grillos, como muchos otros insectos, no pueden nadar. Así que para asegurar un nuevo hogar y que el ciclo de vida continúe, lleva al suicidio a su anterior hospedador. El grillo luchará en el agua por una bocanada más de oxígeno pero el gusano de crin, sin perder el tiempo se deslizará por el ano ya en su hábitat esperando ser ingerido por otro grillo sediento. Repugnante (como todos los parásitos tipo “gusanoide”) pero sorprendente ¿verdad?
A pesar de encontrar varios ejemplos de zombificación en la naturaleza, los mecanismos moleculares de este control del comportamiento no se conocen aún. Hasta hace unos días.
La coacción al hospedador es particularmente importante para los patógenos obligados que son completamente dependientes de sus hospedadores. Investigadores del Centro John Innes en Norwich (Reino Unido) -el mismo centro que desarrolló el tomate púrpura- han descubierto un salto de la zombificación al reino vegetal con parásitos que también pueden convertir a las plantas en zombies.
Los fitoplasmas son bacterias patógenas de plantas y tienen un ciclo de vida dual que también depende de los insectos que se alimentan de savia para la transmisión a las plantas. Insectos como chicharras o los psílidos (una familia de insectos hemípteros) ingieren los fitoplasmas a través del floema de las plantas infectadas y son lo suficientemente competentes como para transmitir la bacteria a plantas sanas una vez que los fitoplasmas hayan colonizado las glándulas salivales y vuelvan a contaminar el floema a través de la saliva mientras se alimentan.
Cuando las plantas se ven infectadas con los fitoplasmas, sus flores adquieren apariencia de hojas, sus pétalos se vuelven verdes y desarrollan unos brotes en masa llamados “escobas de bruja”. Esta transformación esteriliza a la planta a la vez que atrae insectos chupadores de savia que diseminarán la bacteria a nuevas plantas hospedadoras. La planta parece viva pero es únicamente fachada. Es una forma de asegurar la continuidad de la bacteria. Desde un punto de vista evolutivo, la planta está muerta y ya no producirá más descendencia. Hay quien es reacio a pensar en la idea de una planta zombie porque este comportamiento en plantas no se ha observado y la verdad, es extraño. Pero por otro lado, cabe preguntarse ¿podrían haber evolucionado los parásitos para llegar a controlar el comportamiento de la planta igual que hacen con las hormigas o los grillos?

El equipo de Hogenhout, la investigadora autora de este estudio, había demostrado previamente que las bacterias manipulan sus hospedadores por medio de una única proteína llamada SAP54. Esta interacciona con la proteína RAD23 de la planta, que envía moléculas destinadas a la destrucción, al complejo celular encargado de destruir las proteínas (el proteasoma). En este caso, las moléculas diana son aquellas encargadas de generar las flores con la consecuencia que ya conocemos. Estos resultados pueden leerse aquí.
Lo que de verdad resulta impresionante es que la bacteria controla tanto a la planta como al insecto, afectando al comportamiento de ambos. La interacción entre las proteínas de la bacteria y de la planta, incrementa la atracción de los insectos chupadores de savia que transmiten al patógeno. Los científicos han comprobado que los insectos ponen más huevos en las plantas infectadas, con las flores que parecen hojas. También han demostrado que con una sola proteína, la SAP54, en ausencia de la bacteria, se podría atraer a los insectos. El estudio revela una conexión entre el desarrollo de la planta y su sistema inmunitario “algo que nadie podía sospechar y que posiblemente ocurra en otras especies”. De hecho, esta investigadora está deseando estudiar otros ejemplos de patógenos que podrían crear plantas zombies, como ocurre con el hongo Puccinia monoica, que os mencioné antes y que esteriliza a su hospedador transformando sus hojas en pseudo flores de color amarillo brillante. Estas flores falsas están cargadas de esporas y atraen a insectos polinizadores para diseminarlas a otros huéspedes sanos.
¿Piensas que los humanos zombies aún están lejanos?
En el año 2007 los medios de comunicación alertaron de la llegada a España de una droga de origen sudamericano llamada burundanga. Se le ha llegado a llamar “droga zombie” o “droga de los violadores”. Se trata de la escopolamina y sin duda, es una de las drogas más potentes y letales que existen. Es un alcaloide del grupo de los tropanos (primo hermano de la cocaína y la atropina) que se encuentra como metabolito secundario en algunas plantas de la familia de las solanáceas. A esta familia pertenece la patata, el tomate o la berenjena entre muchísimas más especies, lo que no significa que la produzcan, tranquilo. Producen otros. En el caso de los microorganismos, los metabolitos secundarios mejor conocidos son los antibióticos; sin embargo en las plantas, tienen mayoritariamente función de defensa frente a predadores y patógenos, por lo que suelen implicar una acción fisiológica intensa sobre animales. Es una droga altamente tóxica y debe ser usada en dosis minúsculas. Como otros alcaloides, tiene un uso médico, actuando como depresor del sistema nervioso central (terminaciones nerviosas y cerebro). Se emplea por ejemplo, para prevenir y tratar el mareo, náuseas, colitis y vómitos relacionados con los viajes, donde se usan dosis trasdérmicas que no superan los 330 µg diarios. Sin embargo, una sobredosis por escopolamina puede causar delirio y otras psicosis, parálisis, estupor y la muerte. Se considera dosis letal entre 50-100 mg en adultos y 10 mg en casos pediátricos.
Pues bien. La escopolamina se utilizaba como ‘filtro amoroso’ en la Edad Media. Desde antes de 1900 era usada con otros opiáceos como la morfina y junto con cloroformo para anestesiar ligeramente a las mujeres durante el parto. Se dejó de utilizar al menos 60 años después, ya que ocasionaba alucinaciones y amnesia. Algunos servicios secretos -dicen que Hitler y la CIA- la han utilizado en sus interrogatorios como suero de la verdad y en Latinoamérica se ha ganado la fama por ser la sustancia que utilizan los delincuentes en casos de robo y violación. En Bogotá (Colombia), donde más se usa, uno de cada cinco ingresos en Urgencias por intoxicación se atribuyen a la escopolamina y los incidentes relacionados con esta droga rondan los 50.000 al año. Desde este punto de vista delictivo, la suelen emplear diluyéndola en bebidas (se absorbe rápidamente por vía digestiva) o mezclada con alimentos (incluidos chicles, chuches…), metiéndola en cigarrillos o incluso a través de la piel mediante friegas o linimentos (en este caso la absorción es muy baja). Por inhalación parece que no se han documentado casos aunque circulan un montón de leyendas urbanas. Ojo a la imaginación: oler un perfume de vendedores ambulantes (¿no habéis recibido whatsapp alertando?), extraños que se acercan con un pañuelo diciendo que tienes manchada la cara, taxistas que sacuden un pañuelo en dirección al pasajero, turistas que te muestran un mapa para que les ayudes a ubicarse, predicadores religiosos a domicilio… (qué fuente de información más maravillosa es internet!) Hasta ahora, todo esto es un mito que gira en torno a esta vía de contagio. Lo que sí es cierto, es que la NASA está desarrollando un método de administración nasal, pero desde luego no con fines criminales sino para combatir el mareo espacial.
Esta droga tiene su pico máximo a las 1-2 horas de la administración pero a los 15 min ya puede empezar a hacer efecto, que dura varias horas. ¿Y qué ocurre durante esas horas? La escopolamina anula la voluntad de la víctima y hace que colabore en lo que se le proponga de forma inconsciente. Se muestra totalmente complaciente, hace lo que se le dice obedientemente y pierde toda su voluntad. Es muy utilizada para llevar a cabo robos (donde la propia víctima saca dinero con su tarjeta del cajero o abre la puerta de su propia casa y un rato después está colaborando a desvalijarla), violaciones, secuestros, etc. Vuelve a la víctima tan zombie que puede hablar y parecer completamente normal mientras está bajo los efectos de la droga sin despertar sospecha alguna.
El inconveniente en los casos criminales es que los restos de la escopolamina desaparecen muy rápido y además, al ser insípida, incolora e inodora, su uso es muy difícil de demostrar. Se metaboliza en el hígado, y un 10% se elimina por la orina sin metabolizar por lo que posiblemente daría un resultado negativo en sangre después de 6 horas así que no es fácilmente detectable. En algunos casos cuando se sospecha por la sintomatología (y las consecuencias) algunos hospitales llevan a cabo un test mediante la técnica HPLC (cromatografía líquida de alta presión o High Pressure Liquid Chromatography).
Insectos, mamíferos, plantas… Cuidado. A veces las cosas no son lo que parecen.
La idea surge de una pregunta: ¿Por qué no hay dibujos en escala con los planetas y las distancias entre sí? Y la respuesta es simple: porque las cosas están muy lejos. Cada planeta es una mota de polvo perdida en medio del vacío absoluto. Y sería complicado hacer un libro escolar con un planeta Tierra de 1cm que está a 125 metros de un Sol de 1,3 metros, y cinco kilómetros del ex planeta Plutón.
Hay algunas páginas que retratan esto de una forma bastante precisa, pero es fácil aburrirse y perderse haciendo scroll en la negrura del espacio. Así que armé este video, donde recorro la ciudad de Rosario (Argentina) mostrando donde estaría cada planeta. Cada órbita es una elipse, así que situé a cada planeta en puntos interesantes de la ciudad.
El video está dividido en dos partes, la segunda se va a publicar en un par de semanas, y se pueden activar los subtítulos en español e inglés. Es el primero del canal de Youtube de Proyecto Sandía, donde vamos a abordar temas muy variados de todas las ramas de la ciencia, así que si les gustó no olviden suscribirse al canal.
La escala se basa en que el Sol está sobre el Planetario Municipal, y el ex Planeta Plutón, en una atractiva zona llena de torres muy altas. Luego las distancias y tamaños se hicieron con una regla de tres simple, quedando una escala de 1m = 1.194.650 km. En la primera parte llegamos hasta marte, y muy pronto saldrá la segunda, con todo lo que falta.
La exploración espacial empieza a parecerse a Space Cowvoys más que a Star Trek. En lugar de cuadernos de bitácora completos y nítidos, archivados para la posteridad, los registros de la NASA nos recuerdan esos viejos legajos que amarillean en los museos. Los ejemplos son cada vez más frecuentes, y si no hacemos algo al respecto, dentro de medio milenio nuestros descendientes sabrán menos de la exploración del Sistema Solar que nosotros de los viajes de Colón.
¿Exagerado, dice usted? Le responderé con otra pregunta: ¿nunca se ha parado a pensar por qué las imágenes del primer alunizaje del hombre tienen tan mala calidad? Puede que crea que las cámaras de aquella época no daban para más, o que los mecanismos de transmisión pre-Internet eran prehistóricos. Lo cierto es que las cintas originales del Apolo XI desaparecieron en los años 80, y casi se dieron por perdidas aunque al final la NASA encontró una copia de seguridad.
Otro ejemplo. La sonda Pioneer 10 fue lanzada al espacio en 1972. Durante años, su trayectoria ha ido variando lentamente, lo que dio lugar a la llamada anomalía Pioneer. Había muchas hipótesis interesantes: fallos en la teoría de la Relatividad, cercanía a cuerpos desconocidos, efectos térmicos. Cuando un grupo de científicos decidió resolver la cuestión accediendo a los datos telemétricos originales, se encontraron con una tarea digna de Indiana Jones: estaban guardados en diversos formatos, desde tarjetas perforadas hasta cintas magnéticas, muchos de los datos originales casi se pierden y cajones enteros con cintas casi fueron tirados a la basura para ahorrar espacio. Al final, solamente una ardua labor de reconstrucción arqueológica consiguió recuperar la información; por los pelos, pero lo consiguieron, y fue vital para resolver la anomalía.
Y ahora resulta que una sonda espacial de casi cuatro décadas de edad vuelve a la Tierra, y como en la película Star Trek, hay que desenterrar viejos registros para saber cómo darle la bienvenida. El capitán Kirk se limitó a pedirle a Uhura que buscase en los archivos de la Federación; que es más de lo que podemos hacer nosotros hoy.
¿Les pica la curiosidad? Pues vamos allá. Antes de comenzar, debo advertirles que Daniel Marín, nuestro espaciotrastornado oficial de guardia, ya hizo una crónica el mes pasado (aquí la tienen). Debí haberlo supuesto antes de comenzar a escribir este artículo, porque el radar espacial de Dani deja en ridículo al del Norad, no se le escapa nada que haya abandonado la atmósfera y haya sido construido por el hombre. Si lo que quieren son datos y gráficas, es su artículo el que tienen que leer. Luego vuelvan, porfa.
Nuestro participante de hoy nació con el nombre de ISEE-3 (Interrnational Sun-Earth Explorer). Es el tercero de un trío de naves concebido por la NASA y la ESA (en aquel entonces, aún se llamaba ESRO) para estudiar la interacción entre el campo magnético terrestre y el viento solar. Fue lanzado en 1978 a bordo de un cohete Delta con destino al punto L1 de Lagrange, y allí estuvo cumpliendo como un campeón, como piquete de avanzada para alertarnos de posibles tormentas solares.
En 1982, ISEE-3 tuvo que hacer las maletas. Según la Wikipedia, había cumplido su misión, pero en realidad hay algo más. Verán ustedes, en 1986 el cometa Halley iba a regresar a las cercanías de la Tierra tras 76 años de espera. Se trataba de una oportunidad de oro. La ESA envió la sonda Giotto para estudiarlo de cerca, Japón lanzó dos sondas, la URSS se despachó con dos Vegas… y los Estados Unidos se quedaron con cara de pasmo. La NASA no tenía preparado nada, y solamente podían mirar mientras los demás países enviaban sus naves al encuentro del Halley.
Un matemático de órbitas llamado Robert Farquhar encontró un premio de consolación: después de hacer sus cálculos, descubrió que podían tomar al ISEE-3 y darle una nueva misión de exploración cometaria. Eso no gustó mucho al equipo original de la nave, pero Farquhar dijo eso de “no lo robamos, lo tomamos prestado” y siguieron adelante.
El ISEE-3, rebautizado ahora como ICE (International Cometary Explorer), fue desviado y enviado al encuentro del cometa… Giacobini-Zinner, al que sobrevoló en 1985. Tras este premio de consolación, fue enviado a perseguir al Halley, y como los policías de las películas de Jungla de Cristal, llegó cuando la fiesta había terminado; eso sí, EEUU presumió mucho de haberles ganado por la mano a los soviéticos. La NASA sigue empeñada en que aceptemos ICE como explorador del Halley, y en su web oficial se pavonean de que fue la primera nave espacial que investigó dos cometas. Lo que queráis, chavalotes, pero sigo pensando que quedarse a 28 millones de kilómetros del núcleo no es para presumir precisamente.
En cualquier caso, ISEE-3/ICE había cumplido con creces su misión original y también con la nueva. Y todavía tenía una tercera. En 1991 la tasa de transmisión del ICE había caído desde un kilobit/segundo durante el sobrevuelo Giacobini-Zinner a unos magros 64 bits por segundo. Pero aún funcionaba y podía transmitir datos, así que la NASA aprovechó para enviarlo de nuevo a explorar eyecciones de masa coronales procedentes del Sol y estudiar los rayos cósmicos. Estaba claro que Farquhar no iba a devolver la sonda que había “tomado prestada” hacía años.
La hoja de servicios de la ICE era más que notable, pero su carrera tocaba a su fin. En 1997, la sonda, que llevaba dos décadas en el espacio, terminó oficialmente su misión de exploración. Todos sus instrumentos fueron desconectados, con la única excepción de una señal portadora, y la propiedad de la astronave pasó al museo Smithsonian. Propiedad simbólica, claro, porque la sonda fue ubicada en una órbita heliocéntrica y no había planes de capturarla o siquiera volver a controlarla.
Dos años después, en 1999, la NASA verificó la señal portadora de ICE e hizo una última comprobación de los instrumentos de vuelo antes de apagarlos. Ese mismo año la DSN (Deep Space Network), la red usada para el seguimiento de las sondas espaciales, fue renovada y los transmisores usados para contactar con la ICE fueron retirados. La exploradora se quedó sin nadie con quien hablar. Aunque transmitiese datos, nadie los recibiría nunca. Sólo le quedaba vagar hasta convertirse en un trozo más de chatarra espacial. Se acabó.
¿Se acabó? ¡De eso nada! ICE, ISEE-3 o como quiera usted llamarla, es una superviviente. Cumplió tres misiones completas, envió datos durante más de veinte años, y no estaba por la labor de acabar sus días desvaneciéndose en la oscuridad. En septiembre de 2008, la NASA apuntó una de las antenas del DSN hacia la posición del ICE, y descubrió que la nave todavía enviaba su señal. Más sorprende aún fue comprobar que, durante la comprobación de 1999, ICE no desconectó sus instrumentos. Todo el mundo creía que los ojos y oídos de la sonda habían sido apagados; y no sólo no fue así, sino que de los 13 instrumentos científicos de la nave ¡12 seguían funcionando!
El propio Farquhar comentó la noticia con Emily Lakdawalla, de la Planetary Society, y especuló con la posibilidad de volver a controlar al pequeño explorador. ¿Por qué? Bueno, está ahí, aún funciona y puede sernos útil, quizá para volver a enviarlo a otro cometa. Además, es como el viejo gramófono del abuelo: ha sido superado por la tecnología actual, pero ¿no sería interesante ver si aún funciona?
Por supuesto, no va a ser tarea sencilla. La NASA ya ha dicho que pasa del asunto. El problema es la obsolescencia y la rapidez con que avanza la tecnología. Para que la DSN pueda volver a controlar a ICE, habría que volver a instalar los transmisores que servían para tal fin y que fueron retirados de las antenas en 1999. Demasiado coste y esfuerzo para una nave vieja.
A pesar de todo, los aficionados han aceptado el reto. La NASA no es la única con estaciones de seguimiento. A comienzos de marzo de 2014, una agrupación de radioaficionados llamada AMSAT, concretamente la sección alemana (AMSAT-DL) captaron la señal de ICE desde el radiotelescopio del observatorio de Bochum.
Por su parte, la NASA ha afirmado que, si bien no se encargará de la operación de recuperación de ICE, permitirá que el Laboratorio de Física Aplicada John Hopkins lo intente. ¿Qué tiene ese laboratorio que sea importante? Nada menos que una antena de 18 metros de diámetro con el hardware necesario para contactar con la nave. Farquhar, que ha cumplido ya los ochenta años, está vendiendo la moto y haciendo cálculos a toda máquina.
Y los aficionados reúnen sus huestes. Sí, he dicho aficionados. La tecnología de la NASA de los años setenta es ahora accesible a particulares. Y tampoco sería la primera vez. Permítanme autocitarme un poco:
Durante los años ochenta, la armada de EEUU utilizó un sistema llamado FLTSATCOM (Fleet Satellite Communications System) para comunicarse con buques y submarinos por todo el mundo en frecuencias de UHF. Seis satélites desplegados en órbita geoestacionaria lo hacían posible (otros dos quedaron dañados durante el lanzamiento). Durante los años noventa, fueron reemplazados por otra generación de satélites, pero a pesar de que se diseñaron con una vida útil de cinco años algunos de ellos siguen funcionando.
El problema es que los transpondedores de los FLTSATCOMs carecían de protocolos de autenticación o cifrado. Como consecuencia, cualquiera con conocimientos y equipo técnico adecuado puede acceder a ellos y utilizar sus canales como si de un satélite de comunicaciones se tratase. Un lugar donde se aprovecharon particularmente de ello es Brasil, un vasto país en expansión donde la cobertura de las redes telefónicas móviles deja mucho que desear. A comienzos de la década del dos mil, se comenzó a ofertar estos servicios piratas a usuarios de todo tipo, desde camioneros a leñadores ilegales, por no hablar de traficantes de droga. Una operación conjunta de las autoridades brasileña y norteamericana atajó el problema temporalmente en 2009, pero para entonces miles de personas sabían cómo construir sus propios transpondedores.
[Cuando la Criptografía Falla, 2012, pag. 41]
En abril de 2014 se anunció la creación del ISEE-3 Reboot Project con un objetivo simple pero ambicioso: controlar los motores del ISEE-3 (o ICE, o lo que sea), ponerlo en órbita terrestre y enviarlo de nuevo para continuar su misión. Para recaudar fondos (porque la NASA no suelta un céntimo), han acudido a algo que está muy de moda: el crowfunding. En el momento de escribir estas líneas, ya han recaudado el 81% de los 125.000 dólares que necesitan.
La tarea es difícil, y no se arreglará solamente con dinero. En un artículo de 5 mayo, los responsables del proyecto nos explican cómo va la cosa. Al parecer, están recibiendo un montón de ayuda técnica que les ha permitido reconstruir el sistema de telemetría y comando. Tienen ya tres antenas a su disposición, incluyendo el enorme plato de Arecibo. El sistema de transmisor y modulador está siendo reconstruido gracias a la colaboración desinteresada de empresas privadas.
Hay un enemigo más, y es implacable: el tiempo. El motivo por el que todo el mundo está tan alborotado con el tema ICE es cuestión de órbitas. Vean la trayectoria de la nave a lo largo de los años:
La órbita de ICE es como un trazo en un espirógrafo. Ha estado, por decirlo de algún modo, dando tumbos por la órbita heliocéntrica terrestre, y ahora, después de tantos años, lo tenemos de nuevo a mano. ICE se acercará a la Tierra en agosto de 2014, tanto que casi rozará la superficie de la Luna. Si para mediados de junio no está bajo control, pasará de largo y tendremos que esperar como treinta años para intentarlo de nuevo.
Como ven, esto es como una película de Indiana Jones, donde hay que encontrar la X que marca el lugar y llegar allí en el momento justo, ni antes ni después. Como una buena película, el tiempo corre, y no hay garantías de éxito. Y como una buena película, ya me estoy comiendo las uñas a mordiscos.
Por cierto, aún no sé qué opinan los del Smithsonian de todo esto. A fin de cuentas, la nave es suya. Ya tienen la cápsula del Apolo XI, así que espero que sean generosos.

W.H. Coltharp had a problem. He’d been asked to build a bank in Vernal, Utah, but the bricks he needed were in Salt Lake City, 127 miles away. Wagon freight would have been too expensive, so in 1916 he sent 50,000 bricks by parcel post, essentially mailing the bank to Vernal.
The post office was not delighted with Coltharp’s ingenuity. Postmaster General Albert Sidney Burleson wrote that “it is not the intent of the United States Postal Service that buildings be shipped through the mail” — and he set a new limit of 200 pounds per day per receiver.

Lee Beaumont of Leeds, England got sick of unsolicited calls to his home number, so he spent £10 registering a "premium rate" number that costs 7p/m to call, and started listing that as his home number in all of his commercial dealings. Once he'd set things up so that spammers made him money, he started to spread his number around, tweeting it in the clear and telling customer service reps to call him on it. The number paid for itself in two months, and, when the story drew press-attention last summer, the lengthy press-calls he received made him hundreds of pounds. If you want to give Mr Beaumont 7p (or more), you can call him at
Read the rest
Note: There is a poll embedded within this post, please visit the site to participate in this post's poll.
Estos últimos días, al leer noticias y comentarios en torno al reciente fallecimiento de Bob Hoskins, hemos encontrado diversas alusiones a su papel en Super Mario Bros. ¿De verdad era necesario recordar esa desdichada película? Él mismo renegó de su intervención en ella y es que hasta los más grandes pueden tropezarse. Pero mientras unos tropiezan, otros directamente se tiran en plancha. Pueden ser reputados intérpretes o bien ser gente que ha acabado en este negocio dios sabe por qué. Tal vez sean buenas películas estropeadas por su sobreactuación o papeles que desde el principio ya estaban condenados; pueden resultar graciosos cuando hacían mohínes o con sus intentos cómicos provocar tal vergüenza ajena que exista riesgo de embolia. Mencionarlos todos sería imposible, así que les animamos a que voten alguna de las presentes o escriban sus sugerencias.
_______________________________________________________________________________________________
Ryan Gosling en Drive
Derviches giróvagos, fakires, ascetas o yoguis logran trascender mediante enormes sacrificios, llegando a un asombroso control de sus cuerpos. Ryan Gosling también ha adquirido un sorprendente dominio de sí mismo. Para ello se nutre del dolor que provoca en los espectadores su aparición en pantalla. Es un monje a terceros, alimentado del pesar ajeno. De esta forma poco convencional ha encauzado la aflicción que provoca en el público hacia los músculos de la cara. Primero anuló el frontal. Más tarde el orbicular de los párpados. Luego vinieron el piramidal, el transverso y el dilatador de la nariz. Mirtiforme, canino, cigomáticos, masetero, risorio… dormidos también para siempre. A través de sus ojos perennemente abiertos y su rígor mortis se adivina un alma torturada que se dedica a torturar a los demás. Cuentan que ahora trata de inhabilitar sus aparatos urinario y excretor para actuar sin parpadear y meado y cagado encima. Pura imagen del coma. Túnel con luz al final. Arte desprovisto de todo adorno. Nadie se ha atrevido a llegar tan lejos sin utilizar la cirugía estética. ¿En qué se diferencia Ryan Gosling de una vaca?
_______________________________________________________________________________________________
Leonardo DiCaprio en ¿A quién ama Gilbert Grape?
Cuando nos paramos a contemplar atónitos qué parejas ha tenido este actor e imaginamos cómo debe ser su vida cotidiana necesitamos, para compensar, recordarlo haciendo el mónguimer de forma aberrante en esta película. Es una satisfacción mezquina, sí, pero el que no se consuela es porque no quiere. Desde el momento en que aparece en pantalla nos damos cuenta de que es corto de entendimiento, no era necesario ponerse tan enfático. Insiste hasta tal punto en su gesticulación que lleva al espectador a desear que caiga de alguna rama con fatales consecuencias, que le pase algo ya. Como podrán comprobar aquí estamos, en definitiva, ante una apología de la eugenesia que ni Leni Riefenstahl se hubiera atrevido a rodar.
_______________________________________________________________________________________________
Robert De Niro en Los padres de ella y su continuación
Cuánta sabiduría encerraba el famoso anuncio de coches de hace unos años. El novelista quiere ser poeta. El maratoniano, velocista. La manga, capirote. Y el reputado actor serio, cómico. La mayoría intenta conseguir el Óscar interpretando de la forma más profunda e intensa posible a algún trastornado de rica vida interior. Robert De Niro decidió una vez tenía sus Óscars que se había equivocado. Una estirpe de bufones y payasos corría por sus venas y ni él mismo se había dado cuenta hasta una iluminación que tuvo en el cuarto de baño. Se vio en una antigua vida midiendo 1,25 y con cascabeles, dando cabriolas en la corte de Francisco I. Desde entonces nos obsequia con pelis de mucha risa donde mueve la mandíbula inferior hacia un lado, la cabeza hacia el contrario, y asiente dos o tres veces. Luego sonríe pronando la mandíbula inferior y asiente. Y vuelve a mover la mandíbula inferior hacia un lado, la cabeza hacia el contrario, y asiente de nuevo. Y va repitiendo. También hace un gesto con los hombros como de qué pasa, soy Robert De Niro. Y asiente mucho. No necesita prácticamente el tren inferior. Los grandes comediantes prescinden de las piernas.
_______________________________________________________________________________________________
Denise Richards en Starship Troopers
Buena parte del mérito de esta sátira de Sensación de vivir con insectos gigantes está sin duda en su elenco de protagonistas. O más bien tendríamos que decir en su dirección de actores, pues no está claro que ellos fueran plenamente conscientes de lo que estaban haciendo y de cómo quedarían retratados. Estamos por tanto ante una gran mala actuación, aunque luego Denise tomó conciencia de por dónde iban los tiros al participar en Blonde & Blonder —una versión femenina de Dos tontos muy tontos— junto a Pamela Anderson. Pero ya no era lo mismo.
_______________________________________________________________________________________________
Tommy Lee Jones en Batman Forever
A Tommy Lee Jones nos cuesta mucho reprocharle nada, porque basta con que te lance esa mirada (ya saben a cuál nos referimos) para que uno vaya apagando la voz y escurriéndose debajo de la mesa pensando que acaba de soltar alguna sandez imperdonable. Por eso mismo le vienen como anillo al dedo los papeles de general, coronel, agente del FBI, sheriff, congresista decimonónico… ¿Pero de supervillano histriónico en Batman? Estamos ante un nuevo caso de reputado actor serio intentando cambiar de registro y eso no podía acabar bien.
_______________________________________________________________________________________________
Nicolas Cage en Cara a cara
Ya escribimos en su día sobre este hombre que cuenta con un método de actuación propio al que ha denominado Nouveau Shamanic. Quién sabe si con el tiempo irá ganando adeptos y dentro de varias décadas o siglos todo el mundo gesticule así, tanto dentro como fuera de la pantalla. De momento él nos va dejando muestras de su desbordante talento en películas como esta, donde hacía frente a John Travolta, otro especialista en dinamitar su propio prestigio, como bien dicen en el mencionado artículo.
_______________________________________________________________________________________________
Antonio Banderas en Asesinos

Ummm, qué gustito…
Asesinos no habría pasado de ser un prescindible thriller televisivo si no fuera porque nos ofreció un trepidante duelo de lechugas: Sylvester Stallone contra Antonio Banderas. Al primero con el paso de los años se le ha ido quedando una cara bastante graciosa y respecto a la exportación española… su repertorio de gestos no pasó desapercibido y ha llegado a convertirse en protagonista de uno de los memes de internet más difundidos e imitados en relación con cierta videoconsola.
_______________________________________________________________________________________________
Angelina Jolie en Cyborg 2
Aparte de sus meritorias actividades humanitarias y de su ojo al escoger cónyuge, de esta actriz hay que resaltar que su carrera ha ido a mejor con el tiempo. Porque a peor sencillamente no era posible. Que esta nefasta película de ciencia-ficción, continuación de otra protagonizada por Van Damme, no fuera el primer y último paso de su filmografía cabe atribuirlo únicamente a la magia del cine. En ella da vida a un cyborg cargado de explosivos pero también de buenos sentimientos, aquí pueden verla convulsionando según un método interpretativo que está aún por bautizar.
_______________________________________________________________________________________________
Sean Penn en Yo soy Sam
Ante el clásico parlamento de Shylock en El mercader de Venecia «si nos pincháis, ¿no sangramos? Si nos envenenáis, ¿no nos morimos? Y si nos ultrajáis, ¿no nos vengaremos?», la única respuesta sensata que cabe decir es que con los judíos en general sin duda es así, pero en el caso de este descendiente de sefarditas nos gustaría comprobarlo. El exmarido de Madonna posiblemente carezca de espina dorsal y tenga vinagre en las venas en lugar de sangre. Nos inspira desconfianza. Además es de esos actores que opinan constantemente de temas que desconocen concienzudamente y por si fuera poco ahora es pareja de Charlize Theron. En este caso participó en lo que parece un spin-off del clásico de Jim Carrey y Jeff Daniels.
_______________________________________________________________________________________________
George Clooney en Batman & Robin
«Esa película era una autentica mierda, y yo estaba realmente mal en ella» diría George Clooney del accidente ferroviario que fue Batman & Robin. El hecho de que se olvidara de interpretar a Bruce Wayne y se limitara a ser George Clooney tenía delito, pero que además sudara absolutamente de todo cuando rellanaba el traje de Batman lograba que la única manera de encontrar un personaje menos entregado sería si este apareciese en cada plano con un gorrito de fiesta, un copazo y una corbata en la cabeza. Clooney, y esto es cierto, tiene una foto promocional vestido de Batman en su despacho, para recordar lo que no hay que hacer en el mundo del cine. «Ni siquiera sabía que el traje tenía pezones hasta que vi la película» aseguraría más tarde para a continuación encender una cerilla contra su propia mejilla.
_______________________________________________________________________________________________
Sandra Bullock en Speed y su continuación
Ahora al parecer es una actriz que hay que respetar por su papel en la sobrevalorada Gravity, pero tiene un pasado. Podríamos haber incluido también a Keanu Reeves, pero lo de ella es peor porque reincidió en una segunda parte (bien acompañada, eso sí, por Willem Dafoe). También participó en Miss agente especial y Miss agente especial 2: armada y fabulosa, cuyo título sospechamos que hace justicia a la película, que hemos evitado escrupulosamente. Ha disfrutado, en definitiva, una larga carrera, ha tenido la oportunidad de escoger papeles y por tanto lo suyo no tiene perdón de Dios.
_______________________________________________________________________________________________
Nicolas Cage en cualquier otra de sus películas
Miren, la cuestión es que Nicolas Cage merece aparecer una segunda vez en esta lista, da igual a estas alturas de su carrera con qué película. Desde hace unos años está desatado y parece que quiera escaparse de su propia cabeza, sea cual sea la frase del guión que tiene que recitar. Aquí pueden ver una memorable selección de sus mejores momentos, titulada muy apropiadamente Nicolas Cage Losing His Shit.